Enseñanzas de los Miércoles

Miércoles Marzo 18, 2020

Hermanos: No podremos reunirnos esta noche como lo hacemos semanalmente.

Sin embargo, esto no nos detendrá a meditar en la palabra de Dios, y este día quiero compartirles en la promesa de nuestro Señor Jesucristo cuando dijo en (Juan 16:33)

Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

El Señor Jesús después de anunciar su partida vio el sentir de sus discípulos y vio en ellos confusión, tristeza y hasta temor.

Y por esa razón les dice que, en Él, en Jesús tendrán paz, aunque en el mundo tendrían aflicción, pero que estén confiados porque Él mismo había vencido al mundo.

 

Hermanos lo que el Señor Jesús esta diciendo es que las angustias, tribulaciones, y enfermedades de este mundo son y serán algo real, pues el pecado del hombre hizo que la perfección de la creación se deteriorara y con ello vino las aflicciones para el mismo hombre y éstas aumentaran día a día.

 

Pero fue el mismo Señor Jesús quien vino personalmente a librarnos de todo este mal, y aunque nosotros vivamos parte de aflicciones y tormentos lo importante es saber que con Cristo somos más que vencedores, así como nos dice su palabra en (Romanos 8:37-39)

37 Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó.

38 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,

39 ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Si de algo tenemos que estar totalmente seguros es que el amor de nuestro Señor nunca nos va a faltar y con ese amor viene todas las bendiciones incluyendo la protección y el cuidado a nuestras vidas.

Hermanos en estos días de incertidumbre detengámonos a pensar que toda aflicción por la que pasemos será temporal y que el amor de Dios nos guiará a salir adelante, su cuidado nos acompañará y su protección nos cuidará de todo mal y de todo peligro.

 

En momentos como estos demos gracias a Dios por nuestro Señor Jesucristo quien nunca nos hará faltar de su inmenso amor, de su cuidado y de su protección; Y aunque vengan las aflicciones confiemos en nuestro Señor pues el ya venció al mundo.

A El sea la gloria por todos los siglos.

 

Amen

Pastor Eduardo Bueno